February 2012
1 post
Babel
Así se llamaba mi perro, que acaba de morir a sus trece años como mueren los Steve Jobs, de un cáncer de páncreas.
Voy a ser sincero: no me provoca demasiada tristeza. No puedo decir, como se suele, que ha sido mi mejor compañero durante mi infancia y juventud, ni que su marcha me vaya a dejar un gran hueco por dentro. Nunca le he prestado mucha atención. Aún así, trece años inevitablemente dan...